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Plan de prevención de la Universidad de Alicante

 

Un Plan de Prevención de riesgos laborales es un sistema para la gestión de la prevención de riesgos laborales, que deberá incluir la estructura organizativa, las responsabilidades, las funciones, las prácticas, los procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para realizar la acción de prevención de riesgos en la empresa.

El Plan de Prevención de la Universidad de Alicante fue aprobado por el Consejo de Gobierno de la Universidad de Alicante en su sesión de 29/06/2009 (BOUA del 3 de julio de 2009)

El Plan no puede entenderse separado de la Política en materia de Prevención de Riesgos Laborales de la Universidad de Alicante, Aprobada por el Consejo de Gobierno de la Universidad de Alicante en su sesión de 29/06/2011 (BOUA del 1 de agosto de 2011)

 

El Plan de prevención establece la política de prevención de riesgos laborales (artículo 2.1 del Reglamento de los Servicios de Prevención, Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención (BOE del 31).

El Plan comienza con la asunción por parte de la UA de los objetivos y principios preventivos establecidos en la LPRL (es decir, de la política de prevención) y se desarrolla en las siguientes fases:

1) Análisis general de las características de la UA.

2) Diseño del sistema de prevención.

3) Implantación del sistema y, en su caso.

4) Revisión y mejora del sistema.

Cuando un Plan de Prevención finaliza satisfactoriamente, el resultado debe ser un sistema de prevención constituido y funcionando.

Se entenderá que la prevención está integrada:

- En un nivel jerárquico/unidad organizativa del sistema, si sus funciones se han fijado y se desempeñan teniendo en cuenta (además de las consideraciones productivas) los objetivos y principios preventivos. Cada uno de los cinco niveles establecidos tiene las funciones y responsabilidades que se indican en el artículo 2.4 del Plan;

- En una actividad concreta, si su procedimiento de ejecución se ha fijado y se aplica respetando los “requisitos preventivos” exigibles (y no sólo los productivos) y las personas que intervienen en su gestión/ejecución disponen de la formación e información necesarias.

 

La necesidad de integración de la prevención en una unidad es muy variable dependiendo de la posible repercusión de sus acciones u omisiones sobre la seguridad y salud de los trabajadores.

El grado de integración de la prevención en una unidad organizativa puede entenderse como el grado de autonomía que tiene para desarrollar sus funciones sin requerir la colaboración del Servicio de Prevención.

Como regla general de “mínimos”, la integración de la prevención en la unidad encargada de gestionar una determinada actividad debería incluir el control de su correcta ejecución y la comunicación al Servicio de prevención (directamente o a través de un superior jerárquico) de cualquier previsión, cambio o incidente que deba serle consultado o del que deba estar informado. La ejecución se considera “correcta” cuando se cumple el procedimiento establecido (en el que se ha integrado la prevención) no sólo en cuanto a la forma en que se desarrolla el trabajo sino también, en su caso, en cuanto a los requisitos que deben satisfacer las condiciones del trabajo y las del trabajador.